Qué poner en una carta de happy hour
Que sea corta y se lea desde un taburete de la barra: de tres a cinco bebidas y de tres a cinco cosas para picar bastan. Empieza por lo que pide la gente (la caña, el tinto de verano, el vermut de grifo, una copa de vino, un gin-tonic) y acompáñalo de tapas y raciones para compartir que la cocina saque rápido: patatas bravas, croquetas, una tabla de ibéricos, pan con tomate.
Escribe siempre los días, el horario y dónde se sirve: «De lunes a viernes, 18:00–20:30, en barra y terraza». Evita la discusión de las 20:45 y le dice a quien pasa cuándo volver. Si la tapa va incluida con la consumición, dilo con claridad.
Happy hour, afterwork o la hora del vermut
En España se usan los tres nombres. «Happy hour» es lo que más se busca y se entiende en cualquier sitio; «afterwork» encaja en zonas de oficinas, entre semana a la salida del trabajo; «la hora del vermut» es el aperitivo de mediodía, sobre todo el fin de semana. Usa el que ya usan tus clientes: la plantilla vale para los tres.
Funciona cuando llena el local en las horas flojas y trae clientes que se quedan a otra ronda a precio normal, o a cenar. Tanto si haces precio especial en las bebidas como si incluyes una tapa, monta la parte para picar con productos de buen margen para que el ticket medio aguante. Los precios redondos, como 3 € o 6 €, se recuerdan mejor y se cobran más rápido.
Las normas que hay que cumplir en España
En toda España está prohibido vender y servir alcohol a menores de 18 años: si dudas, pide el DNI. Ofrece siempre al menos una bebida sin alcohol y pon al pie de la carta una invitación a beber con moderación.
Algunas comunidades autónomas y ayuntamientos limitan las promociones de bebidas alcohólicas (barra libre, 2x1, precios por debajo de coste) o los horarios de venta. Antes de lanzar un happy hour con descuento, comprueba con tu ayuntamiento o con tu asociación de hostelería qué se aplica en tu zona.